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Resumen de la prevención terciaria |
El Apoyo Conductual Positivo (Positive Behavior Supports
– PBS) es un sistema basado en el manejo de conducta para
aumentar la capacidad de las escuelas, las familias y las
comunidades para diseñar ambientes efectivos que mejoran
el enlace entre las prácticas validadas por investigación
y los ambientes donde ocurren la enseñanza y el aprendizaje.
Se enfoca la atención en crear y sostener sistemas
de apoyo primarios (de la escuela entera), secundarios (de
la clase) y terciarios (del individuo) que mejoran los resultados
de la manera de vivir (personal, de salud, social, familiar,
laboral, de recreación) para todos los niños
y jóvenes al disminuir la efectividad, eficiencia,
y relevancia de la conducta problemática y hacer la
conducta deseada más funcional.
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Los ejemplos de la prevención terciaria |
Hannah
Riley
¿Qué
es la prevención terciaria?
La prevención terciaria fue diseñada originalmente
para enfocarse en las necesidades de los individuos que exhiben
un patrón de conducta problemática. La investigación
ha demostrado la efectividad de PBS para tratar los retos
conductuales que son peligrosos, altamente disruptivos y/o
que impiden el aprendizaje y resultan en la exclusión
social o educacional. PBS ha sido utilizado para apoyar la
adaptación conductual de los estudiantes (y otros individuos)
con una variedad de características incluyendo las
discapacidades del desarrollo, el autismo, las discapacidades
emocionales y conductuales y también aquellos estudiantes
sin diagnóstico específico.
La prevención terciaria es más efectiva cuando
ya existen sistemas positivos primarios (de la escuela entera)
y secundarios (de la clase). Además, el diseño
y la implementación del apoyo individualizado son mejor
ejecutados cuando los lleva a cabo en una colaboración
de una manera comprensiva. El proceso debe incluir al individuo
con desafíos conductuales y a la gente que lo/la conoce
mejor, todos trabajando juntos para promover el cambio positivo,
como un equipo para apoyar la conducta (Behavioral Support
Team - BST). El apoyo debe ser adaptado a las necesidades
específicas y las circunstancias de las personas. Debe
involucrar un método comprensivo para comprender y
cambiar la conducta, y debe usar intervenciones de varios
elementos. La meta de la prevención terciaria es disminuir
la conducta problemática y también aumentar
las habilidades adaptables y las oportunidades del estudiante
para obtener una mejor calidad de vida.
La prevención terciaria involucra un proceso de asesoría
funcional de la conducta (Functional Behavioral Assessment
- FBA) y un plan de apoyo que comprenda estrategias individualizadas
de la intervención basada en la asesoría, incluyendo
una variedad de opciones como: (1) la dirección o instrucción
del estudiante para usar nuevas habilidades para reemplazar
las conductas problemáticas, (2) arreglar el ambiente
antecedente para impedir los problemas y alentar las conductas
deseables y (3) procedimientos para controlar, evaluar y repasar
el plan cuando es necesario. En algunos casos, el plan puede
incluir procedimientos de emergencia para asegurar la seguridad
y la reducción rápida de intensificación
de los episodios severos (eso es un requisito cuando la conducta
indicada es peligrosa para el estudiante u otras personas),
o cambios ecológicos mayores, como cambios en la colocación
del estudiante en la escuela, en los casos cuando se necesitan
más cambios ambientales sustantivos.
¿Qué diferencia
entre la prevención terciaria y los otros sistemas
de PBS?
La diferencia principal entre la prevención terciaria
y otros niveles del Apoyo Conductual Positivo es el enfoque
de las intervenciones. Los rasgos que definen a la prevención
terciaria (Ejemplo: identificar las metas, colectar los datos
y analizarlos, los resúmenes informativos, los planes
de varios elementos y un sistema de control) son dirigidos
hacia las necesidades individuales de los niños. Es
un apoyo que se enfoca en alcanzar las necesidades individuales;
y las características de los estudiantes individuales
y las circunstancias específicas relacionadas con ellos
(Ejemplo: las diferencias en la severidad de la conducta,
la complejidad del ambiente) dictan un método flexible,
enfocado y personalizado. Esto significa que la prevención
terciaria permite que los equipos varien las características
del proceso (Ejemplo: las herramientas de recolección
de datos que se usan, la amplitud de la información
que se recolecta, la exactitud y cantidad de hipótesis
que se generan, la extensión del plan de apoyo de la
conducta y el nivel de monitoreo) para proporcionar el apoyo
de conducta más individualizado.
¿Cuándo
debe poner en práctica un plan de prevención
terciaria y quién debe participar?
Los mandatos proporcionados por las agencias de los servicios
humanos y educativos definen las condiciones en los cuales
los sistemas individualizados deben ser usados para manejar
los asuntos relacionados a la conducta. Por ejemplo, IDEA
requiere que se realice una asesoría funcional de la
conducta (Functional Behavioral Assessment - FBA) y que se
implemente un plan de intervención conductual (Behavioral
Intervention Plan - BIP) cuando las sanciones disciplinarias
resultan en períodos extendidos (Ejemplo: la primera
remoción por más de diez días cumulativos
y cada cambio de ubicación) en que un estudiante es
removido de un ambiente o suspendido de la escuela (34 C.F.R.
300.520 (b) (c)). Los sistemas individualizados de apoyo están
garantizados en otras circunstancias también (Ejemplo:
cuando la conducta problemática interfiere con el progreso
educativo).
¿Quién
debe participar en la evaluación de la conducta funcional
y el plan de intervención de la conducta?
La prevención terciaria es más efectiva cuando
se maneja en colaboración (en vez de ser manejado por
los expertos). Los equipos del apoyo incluyendo a la familia
del estudiante, los maestros y/o otros que proporcionan servicios
directos deben estar involucrados en la asesoría y
la intervención. También es útil incluir
a gente que tiene experiencia específica en análisis
aplicado a la conducta y en el diseño de intervención.
En general, los equipos del apoyo deben incluir a las personas
que conocen mejor el estudiante, aquellos que tienen un interés
en los resultados positivos, los que representan la variedad
de ambientes en los que participa el estudiante y que tienen
el acceso a los recursos necesarios para el apoyo.
¿Cómo
podemos atender las necesidades de los individuos en los ambientes
de grupos?
Los sistemas individualizados y otros niveles del Apoyo Conductual
Positivo son complementarios en que las aplicaciones bien
estructuradas del grupo (Ejemplo: los sistemas de manejo de
las clases) proporcionan una fundación para el apoyo
efectivo e individualizado. Muchas veces, la necesidad para
los sistemas individualizados es minimizada por los sistemas
más generales; sin embargo, algunas personas requieren
un grado mayor de individualización y apoyo. Quizá
sea necesario adaptar características de las aplicaciones
del grupo (Ejemplo: el ambiente físico, las rutinas,
los tipos de premios) para satisfacer las necesidades de los
individuos dentro de ciertos ambientes.
¿Cómo
se implementa la prevención terciaria?
Las intervenciones de la prevención terciaria son
implementadas a través de un proceso flexible, pero
sistemático, de la asesoría funcional de la
conducta y la planeación de la intervención
conductual. El siguiente esquema ilustra los pasos generales
del proceso.
I. Identificar las metas de la intervención
Basado en la información disponible, el equipo identifica
las preocupaciones específicas y las metas:
1. ¿Qué hace el estudiante que es problemático
(las conductas observables)?
2. ¿Hasta qué punto (Ejemplo: frecuencia)
ocurre la conducta?
3. ¿Cuáles metas espera lograr el equipo a
través de la intervención?
II. Colectar la información relevante.
Los miembros del equipo de apoyo de conducta colectan la información
por una variedad de fuentes:
1. Repasar los archivos que existen.
2. Entrevistas con los que proporcionan el apoyo.
3. Observar directamente los patrones, antecedentes, contextos
y consecuencias
III. Desarrollar los reportes de resumen.
El equipo usa la información para crear informes que
describen las relaciones entre las conductas de preocupación
del estudiante y los aspectos del ambiente. Estos informes
incluyen:
1. ¿Cuándo, dónde y con quién
es más/menos probable que ocurra la conducta?
2. ¿Qué ocurre después de la conducta
(lo que reciben o evitan)?
3. Otras variables que parecen afectar la conducta de la
persona.
IV. Generar un plan del apoyo de la conducta.
Se desarrolla un plan, basado en los informes del resumen,
para tratar las preocupaciones conductuales y corresponder
a los ambientes en que se usará. El plan de apoyo de
conducta [para los estudiantes que tienen un Plan Individualizado
de Educación puede servir también como el plan
de intervención de la conducta (BIP)] incluye:
1. Los ajustes al ambiente que reducen la probabilidad
del problema.
2. Enseñar las habilidades de reemplazar y aumentar
las competencias generales.
3. Las consecuencias que promueven las conductas positivas
y desalientan los problemas.
4. Un plan de manejo de crisis (si es necesario).
V. Poner en práctica y vigilar los resultados.
El equipo trabaja junto para asegurar que el plan se implemente
con consistencia y que es efectivo en alcanzar las metas identificadas.
El equipo identifica el entrenamiento y los recursos necesarios,
determina quién es responsable de vigilar la implementación,
evalúa los resultados (a través de la recolección
continua de datos) y se comunica frecuentemente para hacer
los ajustes al plan, cuando es necesario.
¿Cómo
se deben determinar las metas de la prevención terciaria?
El apoyo individualizado de la conducta positiva se enfoca
no sólo en disminuir las conductas específicas
preocupantes, pero también en crear las habilidades
adaptables (y de reemplazo) y mejorar la calidad completa
de la vida del individuo. Las metas deben ser basadas en una
visión positiva y de largo plazo para el estudiante,
desarrolladas con la participación del estudiante,
la familia del estudiante y el equipo del apoyo. Un mecanismo
excelente para determinar las metas generales para la intervención
de la conducta es la planeación centrada en la persona.
La planeación centrada en la persona (PCP) es un
proceso para aprender sobre la manera preferida de vivir del
estudiante. Involucra la creación de metas que asistirán
a los estudiantes en lograr su manera preferida de vivir dentro
del contexto de la colaboración del equipo. Muchos
planes de PCP están creados con la meta de:
- Aumentar la participación y presencia en la escuela
y la comunidad;
- Ganar y mantener las relaciones significantes;
- Expresar y elegir opciones;
- Experimentar el respeto y vivir una vida digna; y
- Desarrollar las habilidades personales y áreas
de experiencia.
¿Cómo
sabemos cuando un plan es efectivo?
Las intervenciones terciarias efectivas producen cambios
visibles en la conducta y mejoras en la calidad de vida del
estudiante (Ejemplo: la participación en las actividades
integradas, las mejoras en las relaciones sociales, la independencia
y la autosuficiencia). Los Planes de Intervención de
la Conducta (BIP) individualizados incluyen los métodos
objetivos para evaluar los resultados y determinar los ajustes
que pueden efectuarse cuando el progreso no ocurre dentro
de un tiempo razonable.
¿Qué se debe hacer
cuando hay una situación de crisis? 
La prevención terciaria es un proceso que toma tiempo
para ser efectiva. Cuando ocurren episodios severos de la
conducta problemática, es importante proporcionar una
respuesta rápida para asegurar la seguridad de todos
los involucrados y producir una reducción rápida
de intensificación de la conducta. Para apoyar la prevención
terciaria, entonces, los procedimientos seguros del manejo
de crisis son necesarios y deben ser planeados a fondo con
anticipación. Es importante recordar que las metas
de los procedimientos del manejo de crisis son para asegurar
la seguridad del estudiante y de todas las otras personas
y disminuir el problema tan rápido como sea posible.
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